lunes, junio 13, 2022
Pilar: Piden que se declare monumento histórico el edificio de la ex “Carnicería El Águila”
En las últimas horas vecinos del centro de Pilar mostraron su preocupación por la venta de uno de los inmuebles más característicos de la zona.
Se trata del inmueble de la ex carnicería “El Águila” cuya construcción data del año 1917 y cuya particular fachada hoy corre peligro de perderse.
Ubicada en la calle Rivadavia al 900, el lugar luce en su cúpula un águila que “mira altiva al horizonte pilarense”. La escultura data de 1917, y fue construida por el constructor Domingo Topazzini.
El comercio supo funcionar durante varios años hasta que cerró sus puertas en 1975. Luego de ello, en el lugar funcionaron comercios de diferentes rubros.
Ante la puesta en venta y la posibilidad de que se produzcan demoliciones, el ex concejal Gustavo Trindade presentó un proyecto de comunicación en el Concejo Deliberante para que el lugar sea declarado “patrimonio cultural, arquitectónico y urbanístico del Municipio del Pilar”.
“Hay un Pilar que ya no existe, sin protección, muchas construcciones emblemáticas fueron demolidas y las que sobreviven, luchan por no desaparecer en manos del progreso”, señala la iniciativa que elaboró Trindade, quien también es autor de una ordenanza, la 37/17, que establece la protección de edificios históricos del distrito.
En ese contexto, recordó que “en su momento la posible demolición de la galería Pilar Plaza, en la esquina de San Martín e Hipólito Irigoyen, para instalar en su lugar un centro comercial, puso en agenda la necesidad de salvaguardar esos edificios”.
En relación a la ex carnicería “El Águila”, Trindade resaltó la necesidad de reclamar “urgente resguardo” de esa locación.
“Es una de las esculturas más famosas del centro de Pilar. Un águila que durante décadas fue la insignia de la carnicería homónima y que hoy sigue mirando altiva al horizonte pilarense”, expresó el ex edil.
Además recordó que el inmueble “cuenta entre sus tesoros con la estructura de lo que fuera el pujante molino harinero “Bancalari” que durante largos años fue una de las fuentes más importantes de empleo de la zona”.
“Ya no quedan no quedan casas del 1800 pero al menos hay que empezar a proteger a las del 1900 porque si no en algunas décadas vamos a estar con el mismo problema”, lamentó Trindade. (Pilar de Todos).
LA CARNE AUMENTÓ UN 6% EN MAYO.
La carne vacuna tuvo en mayo un aumento del 6,1% en el promedio de sus cortes, con un incremento del 8,4% en los más económicos, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Es el tercer mes consecutivo en el que la carne vacuna registra alzas superiores a la inflación.
El aumento promedio durante el mes pasado fue del 6,1 por ciento, pero llega al 8,4 en los cortes más económicos y consumo popular. La entidad precisó además que la suba interanual fue del 68,4%, en base a informes del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), 10,6 puntos porcentuales más que la inflación estimada para el período.
Asimismo, hubo una reducción en la brecha de precios entre el corte de asado (el de consumo más popular) y el pollo, por lo que el mes pasado hicieron falta 3,51 kilos del primero para adquirir un kilo de carne aviar.
Todos los cortes vacunos considerados en el informe tuvieron en los últimos doce meses aumentos superiores a la inflación general, en un listado encabezado por el lomo (81,6%) y, en el otro extremo, el asado y la tapa de nalga (63,2% en ambos casos).
En medio de esos dos porcentajes, se anotaron en orden decreciente el pollo entero (76,4%), el osobuco (74,9%), la picada especial (69,5%), el vacío (67,1%), la bola de lomo (65,4%), la tapa de asado (65,1%) y el matambre (64%). “En mayo puede observarse un impacto heterogéneo de los aumentos con relación a los distintos cortes”, indicó CEPA, que aclaró que es el tercer mes consecutivo en el que la carne vacuna registra alzas superiores a la inflación, ya que subió 8,5% en marzo (el IPC fue de 6,7%) y 8,4% en abril (contra el 6% de inflación general).
También como en los dos meses anteriores, los denominados “cortes económicos” (tortuguita, roast beef, carnaza común, picada común, falda y osobuco), fueron los que más aumentaron sus precios, con un 8,4%.
Por su parte, los cortes “intermedios” (tapa de nalga, tapa de asado, asado de tira, bife angosto, bife ancho, paleta y picada especial) tuvieron un incremento del 6,3% y los “caros” (peceto, lomo, bola de lomo, cuadril, colita de cuadril, nalga, matambre, vacío y cuadrada) registraron un alza del 5,7%.
CEPA repasó la evolución del precio de la carne vacuna en los últimos dos años y señaló al respecto que “luego de las subas por encima del 75% de los precios al mostrador de la carne vacuna en 2020 (el doble que la inflación de ese año), el primer semestre de 2021 comenzó con nuevas subas que totalizaron otro 35% de aumento”, también superior a la inflación de ese período.
“Ante esta situación, el Gobierno tomó una serie de medidas para frenar los incrementos generalizados en la cadena de valor” que según la entidad “permitieron cortar la dinámica alcista y, entre julio y octubre, los precios retrocedieron 3%”. Pero esa baja en los precios no pudo mantenerse y “noviembre y diciembre, meses donde suele aumentar el consumo, mostraron nuevamente incrementos sensibles en el precio de la carne promediando 11% y 10% respectivamente”. “Estos incrementos se mantienen durante el primer bimestre del año de manera más moderada y en marzo y abril vuelve a acelerarse llegando al 8,5% y 8,4% respectivamente”, completó.
CEPA también analizó la evolución del precio de la carne de pollo (principal sustituto de la carne vacuna), que “por tercer mes consecutivo, mostró un fuerte aumento de 6,3%. De esta forma, la relación entre el precio del asado y el del pollo, que llegó a ser de 4,04 kilos en diciembre del año pasado, se redujo a 3,68 en marzo y volvió a caer en mayo a 3,51 kilos de asado por kilo de pollo.
Para la entidad dirigida por Hernán Letcher, los aumentos en el precio de la carne vacuna se explican “en buena medida” a la reducción del consumo en los últimos años y su reemplazo “por otros tipos de carnes más económicas, como la aviar o porcina”. Al respecto, el Centro recurrió a informes de la Bolsa de Comercio de Rosario en los que se señala que “el consumo per cápita de carne vacuna continúa perforando el nivel histórico, situándose en abril en 46,17 kilos anuales por habitante”. (InfoREGION).
El dólar blue arrancó la semana en alza y trepó a $ 216
En la jornada de lunes, la divisa en el ámbito informal aumentó $ 9 y registró el valor más alto en cuatro meses.
En el comienzo de la semana, el dólar blue registró una importante suba de $ 6 y finalizó la jornada del lunes a $ 213 para la compra y $ 216 para la venta.
Ante la incertidumbre por la refinanciación de la deuda en pesos y los bonos ajustados por inflación, la divisa en el mercado informal llegó al valor más alto de los últimos cuatro meses.
En lo que va de junio, el dólar paralelo subió $ 9. En tanto, la brecha con el blue es del orden de 77 %.
El valor máximo del dólar en el mercado paralelo en lo que va del año, fue a fines de enero –previo al acuerdo con el FMI-, cuando trepó hasta los $ 223. (ANDigital).
Sostenido crecimiento de la producción apícola bonaerense
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, participó de la inauguración de la Fiesta Nacional de la Miel 2022, que se lleva a cabo en la localidad de Azul.
Allí, el titular de la cartera agraria destacó el crecimiento del sector apícola bonaerense a partir de la implementación de políticas específicas por parte del Estado provincial para potenciar la actividad.
“La producción de miel es un importante generador de valor agregado, es el ingreso de muchas familias y se trata de una actividad que cuida el medioambiente e impulsa el desarrollo local y regional”, expuso el funcionario.
Y recalcó: “Por eso, desde el Estado provincial buscamos acompañar al sector y garantizar su crecimiento a lo largo y ancho del territorio bonaerense. La producción apícola de la provincia de Buenos Aires tiene una participación del 53 % en el total nacional y más del 90 % de ella se destina al mercado externo”.
“Desde que asumimos la gestión hasta la actualidad aumentó en casi un 20 % el número de productores y productoras apícolas registrados en la Provincia. Además, se incrementó la cantidad de apiarios y salas de extracción. Ese crecimiento no es casual, es fruto de las políticas públicas de un gobierno que entiende la importancia de todas las producciones y su impacto en el desarrollo local y regional, y de la articulación con el sector privado para diseñar estrategias en conjunto”, puntualizó Rodríguez.Entre 2019 y 2022, la cantidad de productores apícolas registrados pasó de 4.410 a 5.282, mientras que el número de apiarios creció un 44,6 %, llegando a un total de 18.612. Actualmente, la provincia de Buenos Aires cuenta con 1.477.082 colmenas registradas y 843 salas de extracción, lo que implica un alza del 28,9 % respecto de las cifras correspondientes a 2019.
El ministro destacó que la mayor cantidad de productores registrados estuvo impulsado y acompañado por capacitaciones, asesoramiento técnico y financiero, programas de promoción y líneas de crédito específicas para el sector accesibles a pequeños y medianos productores.
Entre las acciones destacó la realización del Concurso Provincial de Mieles, que ya lleva realizadas dos ediciones, como parte del Programa de Promoción de Mieles Bonaerenses, que busca incentivar la producción, impulsar la diferenciación de la miel bonaerense y promocionar su consumo.
“Hoy tenemos una Provincia acompañando e impulsando la producción apícola. Aun en pandemia y luego de cuatro años de inacción, hemos generado políticas que demuestran la importancia de un Estado provincial acompañando al sector privado”, prosiguió el ministro.
Además, resaltó los préstamos en valor producto otorgados a través del Fondo Rotatorio Apícola y la creación del Banco para abastecimiento de insumos agropecuarios, mediante el cual se entrega alimento energético para las abejas y se ofrece asistencia financiera ante eventos climáticos adversos.
Como parte de este programa, en 2021 se asistió a 70 productores y productoras bonaerenses en más de 25 partidos de la Provincia. También existen otras líneas específicas para la actividad dentro del financiamiento de Provincia Microcréditos.
En relación a la comercialización apícola, Rodríguez destacó el programa Mercados Bonaerenses, en el cual los productores pueden ofrecer sus productos para el mercado interno, y las rondas de negocios para impulsar su exportación.
Por otro lado, destacó el trabajo desarrollado en las chacras experimentales del MDA, en especial del Apiario Pedro Bover, para avanzar en materia de innovación tecnológica y mejora genética aplicada a la producción apícola.
En el marco de la Fiesta Nacional, también se desarrolla la Expo Miel 2022, donde el Ministerio de Desarrollo Agrario cuenta con un stand en el que productores y productoras apícolas pueden encontrar información sobre los diferentes programas, acciones y créditos específicos para el sector.
Allí se brinda acompañamiento para la inscripción y renovación de RENAPA y asesoramiento en RNE y RNPA. Además, se exhiben muestras de las mieles ganadoras del 2° Concurso Provincial de Miel.
A su vez, el director provincial de Apicultura, Ariel Guardia López, brindó una charla sobre los requisitos y pasos necesarios para la habilitación de salas de extracción y fraccionamiento de los productos de la colmena. (ANDigital)
Este año podrían producirse las primeras baterías de litio en el país
Así lo adelantó el titular de Y-TEC, Roberto Salvarezza. Además, expuso que la suba de los precios de la energía de todo el mundo “significa una gran oportunidad para Argentina”.
El presidente de YPF Tecnología (Y-TEC), Roberto Salvarezza, adelantó que el Gobierno espera poder producir antes de fin de año las primeras baterías de litio en el país.
Esta situación, en un contexto en el que la guerra en Ucrania generó una suba de los precios de la energía de todo el mundo, “significa una gran oportunidad para Argentina”, según destacó el funcionario.
Para esta meta, se está finalizando la primera planta nacional de desarrollo tecnológico de celdas y baterías de ion litio. La iniciativa está a cargo del Conicet, Y-TEC y la Universidad Nacional de La Plata. Se hará dentro del Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica, ubicado en diagonal 113 entre 64 y 66 de esa ciudad.
“Y-TEC nace con un gran desafío hace diez años: la explotación de los recursos no convencionales. Surge para darle a YPF nuevas capacidades. Tratar de encontrar tecnologías que nos permitieran hacer más lenta la caída que había en los depósitos”, enfatizó Salvarezza en declaraciones a la AM 750.
Asimismo, puso de relieve que “hoy en día no sólo está trabajando en gas y petróleo no convencional, sino que también enfrenta otros desafíos en otras áreas de la energía”.
“Tenemos el desafío de cambio climático. Tratar de disminuir las emisiones de dióxido de carbono. Aparecen las energías renovables, aparece el hidrógeno como un posible vector energético y aparece el litio”, completó el exministro de Ciencia y Tecnología de la Nación. (ANDigital).
Duro presagio de Álvarez Agis: “Vamos a pagar el alimento a precio de guerra”
El exviceministro de Economía sostuvo que “la tendencia es para arriba” y “todavía le falta un 40 % de aumento a los fideos, las galletitas, la harina y hasta a la carne”. La incidencia de la interna oficialista.
El exviceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, se refirió al impacto de largo alcance de la interna oficialista y la “inacción” gubernamental.
“El problema de financiación en pesos muestra que la descoordinación interna que tiene el Gobierno muestra que lo que puede ser un adoquín se convierta en un cráter”, introdujo el titular de la consultora PxQ.
Asimismo, dio cuenta de “la inacción del Gobierno primero y la descoordinación entre el Ministerio de Economía y el Banco Central sumados al factor estructural con un primer semestre de precios de soja récord que hace que el Banco Central casi no haya acumulado reservas. A ese factor estructural, con una mínima operación, se genera un pánico que todavía no pasó”.
“La deuda en pesos no es significativa. La interna del Gobierno llegó al punto que cualquier piedrita se convierte en un obstáculo insalvable”, alertó Álvarez Agis en declaraciones a El Destape Radio.
Consultado por un posible rebote de la inflación, el economista señaló que “cuando uno ve que el trigo grosso modo en el mercado internacional subió 100 % en dólares en el mercado internacional y el dólar creció 50 %. Lo único que puede pasar es que suba 150 %. La tendencia es para arriba y todavía le falta un 40 % de aumento a los fideos, las galletitas, la harina y hasta a la carne”.
“El único resultado posible es que vamos a pagar el alimento a precio de guerra”, vaticinó.
Y en torno a una eventual suba de las retenciones, enfatizó: “Prefiero rebotar en el Congreso que rebotar contra la sociedad”.
“Una persona que cobra de 300 mil pesos para abajo, o sea, toda la clase media, tiene al problema de los alimentos como un problema grave. El peor pobre del Reino Unido está viviendo mejor que una persona de clase media en Argentina”, graficó.
Así las cosas, juzgó que “el Gobierno no está haciendo lo suficiente y cuando hace algo, la descoordinación y las internas terminan generando un esquema que se queda corto”.
“La inflación con el dato de mayo llega al 60 %. Ganarle con paritarias, es como si el auto de adelante va a150 pensar que poniendo el tuyo a 200 por hora. Esto nos puede llevar a un espiral muy peligroso”, prosiguió Álvarez Agis.
“La vicepresidenta tiene una posición, el Presidente tiene otra y el presidente de la Cámara de Diputados otra distinta. Hay que elegir una visión. No tienen prácticamente puntos de contacto. Con la economía así, me sorprendería ver un buen resultado electoral en 2023", cerró. (ANDigital).
Avanza en Vicente López la renovación de accesos al paseo costero
Malvinas Argentinas. se inicio de la obra de apertura y construcción de la “Nueva Avenida Diharce”.
domingo, junio 12, 2022
Argentina llega al menor consumo de carne vacuna en un siglo
El consumo de carne vacuna cayó a su peor nivel en 100 años, con apenas 47,8 kilos per cápita, producto de la crisis económica, la pobreza y un cambio de paradigma en los gustos de la población.
El período de 1977, con la dictadura militar ya instalada en la Argentina, marcaba el inicio de la caída del consumo. Ese año, el país tenía un rodeo de 61 millones de bovinos, lo que implicaba 2,29 animales por habitante. Ahora esa relación cayó a 1,13, con 53,4 millones de cabezas vacunas y 47 millones de la población actual.
Únicamente en 1920 la ingesta nacional de carne fue inferior: 46,9 por año, según informes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Cabe destacar que el consumo de carne bovina, cuya media histórica entre 1914 y 2021 es de 73,4 kilos/habitante/año, ya venía en retroceso en la dieta de los argentinos. El promedio cayó a 54,5 kilogramos por habitante por año en los últimos cinco años, y sigue bajando.
Para los expertos, este fenómeno es consecuencia de la “disminución directa del consumo, al tiempo que también se amplió la absorción de otras proteínas animales”, como el pollo y el cerdo. Es que la elección total de carnes se incrementó, en detrimento de la bovina.
Hoy en día la carne vacuna representa apenas el 44 % de los 109,4 kilogramos por habitante por año de proteínas animales que se consumen, cuando a principios de este milenio representaba entre el 60 y el 70 por ciento.
Desde 1975 hasta la actualidad la producción cárnica bovina se mantuvo en un rango estable que va de las 2,5 a los 3 millones de toneladas por año.
Si se comparan las 0,74 millones de toneladas exportadas en 2021 con las 0,38 millones de toneladas de 1960, el crecimiento en el comercio exterior es de 81 %. Países como Brasil e India, en ese mismo período pasaron de no exportar absolutamente nada a embarcar 2,54 y 1,40 millones de toneladas, respectivamente.
En tanto, los despachos de Australia (país que ocupaba el segundo puesto como principal exportador de carne en 1960 sólo por detrás de la Argentina), casi se multiplicaron por 7 y los de Nueva Zelanda por cuatro, explica el informe citado por Noticias Argentinas.
La Argentina cayó del primer puesto como exportador de carne vacuna en 1960 (cuando abastecía cerca del 40 % de su demanda internacional) al número cinco en 2021, con una participación del mercado de apenas el 6 por ciento.
Resta puntualizar que el consumidor argentino, en promedio, ingiere unos 110 kilos de carne entre vacuno, pollo y cerdo, mientras el resto de los países de la región consume en promedio menos de 100 kilos. (ANDigital)
























