lunes, octubre 29, 2018

El cambio climático en el AMBA afecta a los más vulnerables. Malvinas Argentinas y José C. Paz, los más impactados.


(Infobae). Las amenazas del cambio climático sobre la Región Metropolitana son la mayor frecuencia de inundaciones, olas de calor y tormentas severas. Este es el diagnóstico de los científicos expertos que colaboran con las Naciones Unidas para enfrentar este escenario dramático. Un estudio realizado por el think tank Cippec suma otra preocupación: los más pobres son los que corren más riesgo e identifica geográficamente los potenciales impactos.

El trabajo, presentado el 8 de octubre en conmemoración del Día Metropolitano, es el resultado de la investigación de tres expertas y comienza poniendo en contexto el problema y la amenaza: "La situación más desfavorable, calculada en el Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres, afecta al 30,1% de la población, que vive en el 8,3% de la superficie total de la región, lo que refleja un alto grado de concentración poblacional".

Los índices más altos se observan en los partidos de Malvinas Argentinas, José C. Paz, Moreno, La Matanza, Esteban Echeverría, Florencio Varela y algunos sectores de Tigre, Avellaneda, Quilmes, Almirante Brown y Berazategui. "Los efectos del cambio climático en la Región Metropolitana comienzan a ser cada vez más evidentes. Si se toma en cuenta la última gran inundación del 2013 [La Plata y zonas aledañas] y la ola de calor en la Ciudad, entre diciembre de 2013 y enero de 2014, se produjeron más de 600 muertes a causa de sólo dos eventos climáticos", explica a Infobae Ana Carolina Herrero, investigadora del Programa de Ciudades de Cippec que realizó la investigación junto a Claudia Natenzon y Mariela Miño.

Herrero destaca que este trabajo pretende mostrar la evidencia para que los municipios cuenten con información para poder tomar acciones. "Hay veces que se piensa que las vulnerabilidades son probabilidades. Y, en el contexto de algunos municipios, invertir en probabilidades aparece como muy caro. Sin embargo, cuando algún evento extremo sucede, puede sacudir toda la gestión", indica.

El nivel de riesgo es la intersección entre amenaza y vulnerabilidad social: "La amenaza cada vez es mayor y con más frecuencia, entonces la forma de disminuir el riesgo es trabajando en la vulnerabilidad social", sostiene el informe.

Cada amenaza es diferente, según el punto geográfico. Así, el reporte identifica tres grandes grupos:

-Inundaciones

Los partidos con más del 50% de su superficie en áreas inundables son Campana, Escobar, Pilar, Tigre, San Fernando, San Isidro, General San Martín, Ituzaingó, Lanús, Lomas de Zamora y Brandsen. En menor medida también se pueden mencionar Zárate, Exaltación de la Cruz, Luján, General Rodríguez, Moreno, San Miguel, Malvinas Argentinas, Tres de Febrero, Avellaneda, Esteban Echeverría, Ezeiza, La Matanza, Cañuelas y San Vicente.

Aunque esta amenaza está relacionada con la pertenencia o no a una cuenca hídrica, si se cruza con el mapa de vulnerabilidad social, el riesgo se multiplica.

-Olas de calor

El informe de Cippec identifica a los partidos de Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz, debido principalmente a la presencia de cultivos y/o rastrojo. Para los sectores urbanos, los focos de calor solar potencial o efectivo se deben al hormigón, principalmente a las autopistas Panamericana o Ruta 9 al norte, Ruta 3 en La Matanza, del Oeste desde el centro hasta Luján, General Paz en la CABA; también a los aeropuertos en Ezeiza, CABA, Palomar y Morón y en menor medida galpones, áreas industriales, techos, playas de estacionamiento, shoppings, etc.

-Vientos

Los peligros potenciales vinculados a los vientos según su velocidad, presenta claramente una franja noreste-sureste en el centro de la región, con partidos que reciben los temporales muy fuertes (Vicente López, San Martín, Tres de Febrero, ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, La Matanza, Ezeiza, Esteban Echeverría, Presidente Perón, Marcos Paz, Las Heras, Cañuelas y San Vicente). Los temporales fuertes, según los registros, se dan en los partidos del Oeste y, temporales de menor intensidad, en partidos del Noroeste.



12 años para actuar

Las políticas de adaptación o de mitigación frente al cambio climático son centrales y urgentes. Así lo indica el último reporte de la ONU que indica que, para frenar la suba promedio global del termómetro en 1.5ºC queda una ventana de 12 años para actuar. En la Región Metropolitana de Buenos Aires la suba promedio, desde que se tiene registro, es de 1ºC.

Gabriel Lanfranchi, quien dirige el Programa de Ciudades en Cippec, explica: "Las áreas urbanas producen el 67% de las emisiones de gas de efecto invernadero. Por esta razón, las ciudades deben liderar la lucha contra el cambio climático. La transición hacia ciudades resilientes y con bajas emisiones de carbono requiere cambios en la asignación de recursos que permitan financiar inversión pública en infraestructura".

Herrero sostiene que es fundamental que las acciones sean locales, porque "debe analizarse con qué población se trabaja, cómo deben ser los mensajes y los sistemas de riesgos que se implementan". Las medidas de adaptación abarcan medidas estructurales, como obras y mantenimiento de infraestructuras, con la creación de un sistema robusto de captación y análisis de variables climáticas, hasta acciones de evacuación. Las investigadoras también creen que deben existir otras acciones complementarias como capacitación y concientización, diseñada para cada barrio en función de sus características, necesidades y costumbres. (Infobae).

No hay comentarios.: