viernes, enero 29, 2021

“Apenas el 20 % del territorio bonaerense tiene agua subterránea potable”.

 (ANDigital). Lo afirmó el ingeniero químico Alejandro Sturniolo, referente de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua. Es al calor de la nueva medida que obliga a las empresas productoras de agua mineral embotellada a minimizar al máximo la presencia de arsénico.


Las empresas productoras de agua mineral embotellada deberán observar las nuevas indicaciones oficiales respecto a la pureza del agua para minimizar al máximo la presencia de arsénico, un elemento que se relaciona con el desarrollo del cáncer.

La medida fue adoptada a través de una resolución dictada por las secretarías de Calidad en Salud y de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, publicada en el Boletín Oficial tras una nueva definición de “agua mineral natural”.

Según el Código Alimentario Argentino (CAA) esa nueva definición establece que “se entiende por agua mineral natural un agua apta para la bebida, de origen subterráneo, procedente de un yacimiento o estrato acuífero no sujeto a influencia de aguas superficiales y proveniente de una fuente explotada mediante una o varias captaciones en los puntos de surgencias naturales o producidas por perforación”.

Vale mencionar que esta medida fue adoptada debido a que “distintas regiones del país padecen el fenómeno del hidroarsenicismo, que constituye un severo problema de salud ambiental”.

“La pureza del agua es definida por el sistema de purificación y no por la fuente. Partamos de la base de que desde siempre hubo una única molécula en el universo llamada agua y de que solo cambian las sustancias que la acompañan: minerales, materia orgánica, contaminantes, partículas en suspensión, y microorganismos, entre otros”, contextualiza el ingeniero químico Alejandro Sturniolo, directivo de ALADYR (Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua) y de IDA (Asociacion Internacional de Desalinización) que puede hacer su aporte sobre esta medida.

Asimismo, puntualiza que “al agua ‘subterránea’ se la llama así cuando se la extrae para su distribución en la red pública; ‘agua mineral’ cuando es envasada y ‘agua de pozo’ cuando se saca en forma particular”.

“El agua subterránea puede contar con contaminantes de origen natural propios de la geología del lugar como el exceso de flúor, arsénico, boro, etcétera”, describe el especialista.

Y respecto del arsénico, mencionar que “particularmente en varias regiones del país contamos con elevadas concentraciones, como en la provincia de Buenos Aires”.

Apenas el 20 % de la superficie bonaerense “tiene agua subterránea que cumple actualmente con la norma de potabilidad”, mientras que “el agua más pura es la que cuenta con el mejor proceso de purificación para cada caso”. (ANDigital).

No hay comentarios.: