domingo, marzo 12, 2023

CÓMO COMBATIR LA INVASIÓN DE INSECTOS EN EL CONURBANO

 

El calor insoportable que viene afectando a al conurbano bonaerense, entre otros puntos del país, tiene un nuevo ingrediente que no se llama ni Edesur ni AySA, sino trips y que llegó en forma de plaga de insectos que provocó dolores de cabeza y picazón a miles de vecinos.

Si bien al principio se los confundió con los ácaros de las aves, o piojillos de palomas, en realidad son una plaga de trips, unos insectos ínfimos que en los últimos días se posaron sobre toda persona que saliera al aire libre.

Su nombre científico es Caliothrips phaseoli y en redes sociales varios usuarios mostraron el malestar que les generó la presencia de estos insectos, ya que por la ola de calor comenzaron a revolotear y a subirse a los seres humanos.

Miles de personas advirtieron la presencia de pequeñísimos puntos negros en sus pieles y ropas y una comezón posterior, por lo que se quejaron de la presencia de estos “piojillos”.

Los trips adultos son de color gris oscuro casi negro y miden poco más de 1 milímetro de longitud.

Según la descripción que hace el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo), el insecto presenta el dorso de la cabeza y el tórax reticulados, las alas anteriores con dos áreas claras que las atraviesan a manera de bandas y las patas son oscuras con el extremo de las tibias claras. Las formas larvales son de coloración amarillo claro.

Las hembras insertan huevos aislados en hojas u otras partes de la planta, donde se nutren las ninfas. El ciclo huevo-adulto se completa en dos semanas aproximadamente, y presenta numerosas generaciones por año.

Por su tamaño y ubicación en partes protegidas de las plantas es difícil detectarlos, la aparición de puntos negros -que no son otra cosa que sus excrementos- en las hojas es indicio de la presencia de trips.

Este ínfimo animal se caracteriza por ser un gran dolor de cabeza para aquellas personas que cultivan cannabis en sus domicilios, por el daño que le ocasionan a las plantas.

Incluso, la ropa recién lavada y colgada en la soga se transformó en una suerte de atractor cromático y quedó impregnada de cientos de trips.

Entre las soluciones para combatir esta plaga se encuentran el jabón potásico pulverizado y las trampas cromáticas que podemos hacer en casa pintando con aceite trozos de plásticos y vidrios de colores vivos. (InfoREGION).

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