sábado, diciembre 06, 2008

Luján: Un análisis sobre el problema.

LUJAN, Diciembre 06, (PUNTO CERO-El Civismo). En 2006, la consultora Scudelati & Asociados SRL realizó un detallado informe sobre la problemática de los desperdicios domiciliarios.
En el trabajo, además, se establecen algunas líneas de acción para mejorar una situación compleja, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
Scudelati & Asociados SRL es una empresa con sede en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. La firma, integrada por un grupo interdisciplinario de profesionales, se dedica al asesoramiento empresarial en temas relacionados con el servicio ambiental, la seguridad laboral y la gestión de la calidad e ingeniería de procesos.
En 2006, elaboró un detallado informe sobre el tema de la basura domiciliaria (www.scudelati.com.ar/archivos/0003-0021-Planta_Tratamiento_RSU.pdf). En la primera parte del trabajo, se define el concepto de residuo sólido urbano (RSU) como “cualquier producto, materia o sustancia, resultante de la actividad humana o de la naturaleza, que ya no tiene función para la actividad que lo generó”.
Estos desperdicios pueden clasificarse según su origen (domiciliario, industrial, comercial, institucional, público), su composición (materia orgánica, vidrio, metal, papel, plásticos, cenizas, polvos, inerte) y peligrosidad (tóxicos, reactivos, corrosivos, radioactivos, inflamables, infecciosos).
Según se detalla en el trabajo, el crecimiento del volumen de los residuos sólidos urbanos se debe al aumento progresivo de la población y su concentración en determinadas áreas, a los escasos programas educativos sobre la temática, como así también a la puesta en funcionamiento de sistemas de tratamiento y/o disposición final inadecuados/inexistentes y a la falta de una evaluación integral de costos y asignación de recursos.
Entre los problemas ambientales que genera la disposición final de estos residuos en basurales a cielo abierto, el informe menciona la contaminación de los recursos hídricos, que “se manifiesta en las aguas superficiales en forma directa con la presencia de residuos sobre ellas”. En este sentido, “el lixiviado proveniente de los basurales incorpora a las aguas superficiales y a los acuíferos contaminantes, altas concentraciones de materia orgánica y sustancias tóxicas”.
Entre los inconvenientes que ocasiona un basural como el de Luján, también se menciona la “contaminación atmosférica, mediante la emanación de los olores molestos en las proximidades de los sitios de disposición final (sulfuro de hidrógeno), la generación de gases asociados a la biodegradación de la materia orgánica y a la quema, responsables del efecto invernadero.
El tercer desorden que provocan los predios para descarga de basura a cielo abierto incide directamente en la tierra: el suelo subyacente se contamina con microorganismos patógenos, metales pesados, sustancias tóxicas e hidrocarburos clorados, presentes en el lixiviado. Es destacable que estimativamente las poblaciones generan/consumen 1 hectárea/año cada 25.000 habitantes de RSU para el emplazamiento de basurales a cielo abierto.
El cuadro se completa con la presencia de ratas, moscas, mosquitos, cucarachas y aves. En todos los casos, estos seres vivos pueden ser trasmisores de diversas enfermedades, como la peste bubónica o el cólera.
COMPONENTES DE LA BASURA
En otra parte del trabajo realizado por Scudelati & Asociados SRL, se detalla la composición de los residuos sólidos urbanos.
Los desperdicios orgánicos están integrados por restos de comidas, de la industria alimenticia, o de podas de jardín. Tienen un tiempo de degradación rápido, y pueden ser tratados a través de técnicas de compostaje/lobricompuesto.
El caso de los plásticos es más complejo. Su degradación natural puede demandar décadas o milenios, dependiendo de las características del material. La incineración de esta clase de desperdicio origina emisiones de dióxido de carbono, organoclorados, dioxinas y furanos peligrosos para la salud y el medio ambiente.
Con respecto al vidrio, el trabajo explica que la degradación natural es casi nula. Por esto, resulta conveniente recurrir al reciclado para la obtención de materia prima que puede ser utilizada en la industria de la fabricación de vidrios de segunda calidad.
En esa categorización también se incluye a los metales, que en basurales a cielo abierto indefectiblemente genera contaminación. Por esta razón, el reciclado de los desperdicios metálicos resulta de suma importancia. Los autores del informe consideran que esos materiales pueden ser reutilizados como materia prima en la industria metalúrgica. Su uso permite importantes ahorros de energía.
ACCIONES
En la última parte, desde Scudelati & Asociados se propone un posible plan de acción enmarcado en lo que se conoce como “gestión integral de residuos sólidos urbanos”.
En primer término se marca la necesidad de lograr la separación y acopio de los desperdicios. En esta etapa se priorizan los residuos con mayor valor económico o los definidos como peligrosos por la Ley 25.612.
“Sobre los primeros se pueden aplicar técnicas de reducción
de volumen sin alterar sus propiedades de origen (Ejemplo: cartón, plástico, vidrio, metales, etc.). También se incluye la comercialización a empresas recicladoras de los materiales recuperados”, explican los profesionales de la firma con sede en Bahía Blanca.
En cuanto al tratamiento propiamente dicho, se explica que “es factible sobre la materia orgánica que compone los residuos”, acción que genera un nuevo producto con propiedades diferentes a las de origen (compost/lombricompuesto).
Para realizar estos procesos de separación y procesamiento de la basura es necesario, dice el informe, instalar una planta especialmente diseñada para tal fin, síntesis de una serie de pasos donde la educación y concientización sobre el tema juegan un papel fundamental.

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