miércoles, julio 22, 2009

Conflicto por diputados “dobles” en la Legislatura bonaerense


(La Política On Line). Varios legisladores provinciales se sumaron al gabinete de Scioli y pidieron licencia en sus bancas. El problema, es que a los nuevos diputados los hicieron jurar como tales sin aclarar que son cargos provisorios. Ahora, si algún funcionario quiere reasumir su banca, se abriría un serio conflicto porque no podrían remover a los que ya juraron.
Como si el invento de las candidaturas testimoniales de la última elección de medio tiempo no fuera suficiente para desconcertar a quienes hasta diciembre estarán preguntándose quiénes realmente ingresarán a la Legislatura bonaerense, algunos entendidos de las normas de la Cámara baja provincial advierten por estas horas, que se han cometido serias irregularidades con las licencias otorgadas, lo que podría derivar en una futura Cámara con más legisladores de los que se supone debe tener.
En los últimos meses, varios diputados solicitaron licencias para ocupar cargos en el Ejecutivo, y juraron luego en sus lugares quienes estaban debajo de ellos en las listas que oportunamente fueron electas.
El problema es que de acuerdo a la reglamentación, no es válido solicitar licencia por tiempo indeterminado (aunque ésta sea sin goce de sueldo) y además, si quien lo reemplaza jura sin aclararse que lo hace en base a esa licencia, la provincia deberá considerarlo Diputado, con todos los derechos adquiridos.
Carlos Alberto Alonso reemplazó a Darío Duretti, quien asumió como Subsecretario de Reforma Política; Eduardo Ramón Gatica ingresó en el lugar de Emilio Monzó, actual Ministro de Asuntos Agrarios; Adriana Renee Meckievi lo hizo cuando Juan de Jesús asumió como Subsecretario de Asuntos Municipales; Julio Arturo Pángaro entró en lugar de Ernesto Onchalo, designado como Director del Hospital de San Nicolás; y Humberto Garante reemplazó a Martín Ferré, hoy Ministro de la producción.
Quienes pidieron licencia, legalmente continúan siendo diputados y pueden regresar cuando lo deseen, pero quienes juraron, podrían hacer valer sus derechos y no querer irse.
Un caso curioso es el de Daniel Antonio Gurzi, quien presentó su pedido de licencia en la última sesión anterior a las elecciones, pero al darse cuenta que su lugar lo ocuparía una mujer que hoy está enrolada en las filas de la Coalición Cívica, desistió, aunque con esto mantiene una situación aún más irregular, porque se desempeña al frente de la Subsecretaría de empresas recuperadas, dentro de la órbita del Ministerio de la producción.
Otro fue el de Pángaro, quien si bien era el primer suplente de Onchalao, al momento de asumir la banca se desempeñaba al frente del Registro de la Propiedad de la Provincia, pero como el segundo suplente era el dirigente sindical de UATRE, Ramón Ayala, alineado con el duhaldismo, se decidió que Pángaro dejara su lugar en el Ejecutivo y ocupara la banca.
Por otra parte, la única licencia que se pidió por un tiempo determinado fue la de Monzó, la cual luego fue renovada y ya excedió los 6 meses –tiempo máximo legal posible- por lo que hoy está en la misma situación que los demás.
Según los abogados constitucionalistas, “se asume como diputado; y por ende, la única forma de remoción es la que indica la Constitución, no la que puede estar en una ley por orden jerárquico”.
El Artículo 4 señala: “Los diputados tienen la obligación de asistir a todas las sesiones desde el día en que fueren incorporados y no podrán faltar, sin permiso de la Cámara, durante el mes, a más de una sesión con o sin aviso, debiendo, en el caso de encontrarse impedidos de concurrir, comunicarlo por escrito o telegráficamente a la Presidencia.
Para faltar a más de una sesión deberán solicitar licencia a la Cámara, la que al momento de concederla se resolverá expresamente si es con goce de dieta. Las licencias que el Cuerpo acuerde a sus miembros se acordarán o renovarán por tiempo determinado y se calificarán y concederán en la siguiente forma:
1)
a) Ordinarias o circunstanciales: Se concederán hasta por treinta días, por mayoría de votos de los miembros presentes.
b) Extraordinarias o especiales: Se concederán hasta por seis meses, por mayoría de votos de la totalidad de los miembros que componen la Cámara. Esta circunstancia dará lugar a que se incorpore temporalmente al Cuerpo el diputado siguiente de la lista a la que pertenecía aquél que ha hecho uso de la licencia.
Las licencias caducan con la presencia del interesado en el recinto y se revocan mediante el voto de dos tercios de los miembros presentes”.
En tanto, el Artículo 72 especifica: “Es incompatible el cargo de diputado con el de empleado a sueldo de la Provincia o de la Nación, y de miembro de los directorios de los establecimientos públicos de la Provincia. Exceptúanse los del magisterio en ejercicio y las comisiones eventuales.
Todo ciudadano que siendo diputado aceptase cualquier empleo de los expresados en el primer párrafo de este artículo, cesará por ese hecho de ser miembro de la Cámara.
Artículo 101.- Al aceptar el cargo los diputados y senadores, jurarán por Dios y por la Patria, o por la Patria, desempeñarlo fielmente”.
Un caso que ejemplifica este tema es la situación de Pángaro y Onchalao. Hace un tiempo Onchalao quiso regresar a su banca, pero su reemplazante se opuso argumentando que él no juró provisoriamente, sino que le tomaron juramento como “diputado”, por lo que ya no puede ser removido.
Reemplazos hubo siempre, la diferencia con la actualidad, es que administrativamente no se cuidaron las formas, y quienes ingresaron en lugar de otros con licencia, no juraron en base a esas licencias, ni por tiempo perentorio, sino que lo hicieron lisa y llanamente como “diputados”, y ya se sabe, quien logra ocupar una banca en la legislatura provincial, difícilmente quiera abandonarla luego. Hay dietas, nombramientos, subsidios y jubilaciones, razones de peso para no querer perder los fueros.

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